jueves, 21 de julio de 2011

Capitulo 2


Me desperté al siguiente día, como a las 8 de la mañana. Había dejado de llover, pero el cielo permanecía cubierto  de las oscuras nubes. A pesar de que no estaba lloviendo el día era muy frio, un fuerte viento frio entro a mi habitación cuando abrí la ventana para respirar un poco de aire de afuera.
Luego de ducharme, comí algo y decidí salir a caminar, a ir a aquel parque que tanto me gustaba.

Caminaba tranquilamente por una de las pasarelas que daban a las bancas, el aire sí que estaba frio y fuerte, sentía que podía arrastrarme en cualquier momento.
Yo llevaba puesto una camiseta color crema, unos pantalones marrones, un sobre todo negro, botines negros  y una boina marrón, el cabello suelto con mechones q caían irregularmente por mi cara y que el viento batía de un lado a otro dificultándome la vista, aunque eso no me afectaba, caminaba despacio cabizbaja con las manos entre los bolsillos del sobre todo, sin darme cuenta por donde iba, cuando de repente sentí un golpe; había chocado con alguien que estaba parado de espaldas hacia mí, con el golpe se me doblo el tobillo, y casi me caigo, pero con quien choque se volvió rápidamente y me tomo por el brazo para evitar que yo cayera.

-          Lo  siento –dije apenada y con la cabeza baja-
-          No, no te preocupes. ¿estás bien?  -dijo, tratando de ver mi cara, sin soltar mi brazo-
-          Si estoy bien, no pasa nada. Gracias –dije un poco nerviosa, pues su tono de voz había hecho que apareciera una reacción en mi que desconocía-
-          ¿Segura que no pasa nada? –insistió-
-          Si de verdad, estoy bien.-dije levantando despacio la cabeza, sentía la necesidad de verlo-
  Cuando levanté la cabeza a una altura donde podía observarlo muy bien, lo primero q vi fueron sus ojos. Unos hermosísimos luceros, eran unos ojos oscuros con un brillo inexplicable, me miraba fijamente, y yo sin poder decir ni una palabra, me había perdido en su mirada, una mirada profunda, en la que se reflejaba su alma. Pasaron varios segundos hasta que por fin reaccioné.
-          Disculpa, nuevamente –dije nerviosa, soltando mi brazo de su mano-
-          No tienes por que disculparte –me dijo regalándome una hermosísima sonrisa-

Nunca había visto una sonrisa como esa, era única, perfecta, deslumbrante; su boca era hermosa, sus labios prefectos, sus dientes eran como perlas. Su voz era como el canto del más frágil pájaro, era una voz tímida ligada a inocencia y ternura. En pocas palabras como la voz de un niño, el niño más hermoso que nunca antes había visto.

-          Ven siéntate por favor –me dijo con su hermosa voz, y yo por supuesto accedí. ¿segura que estas bien? –pregunto preocupado-
-          Gracias…si, ya, estoy bien -dije mientras me sentaba-
-          ¿Como te llamas? –pregunto después de un tiempo de estar sentados-
-          Alisha…. Alisha McWhite –lo mire, y le pregunté- ¿Cuál es tu nombre?
-          Oh! Tienes un lindo nombre. Mmm… Alisha no quiero parecer vanidoso pero –hizo una pausa- ¿de verdad no sabes quien soy? –dijo con un tono de confusión-

Lo miré detenidamente y me di cuenta que…
        -      ah…si ya sé quien eres –hice una breve pausa- eres Michael Jackson…. ¿no?
        -      sí soy Michael….Jackson –dijo mirando como si esperara alguna reacción de mi parte-
  Me di cuenta en seguida de lo que pensaba.
-          Tranquilo, no pienso empezar a gritar “aquí esta Michael Jackson” –le dije con una media sonrisa- ¿además te diste cuenta que aquí solo estamos tu y yo?
-          Si…Te lo agradezco…. El día esta frio –dijo cambio de tema y observando todo nuestro alrededor-
-          Si muy frio –afirme-
-          ¿Siempre vienes aquí? –pregunto el-
-          Si me gusta mucho este lugar, me siento cómoda con este paisaje –dije mirando a un punto perdido del lugar- y tú, ¿siempre vienes?
-          Cada vez que puedo –dijo mirando al suelo- ¿vives cerca de aquí?
-          Un poco, como a 10 minutos en carro –dije con la mirada aun perdida-
-          Sabes, a algunas personas no les gusta acompañarme a este lugar, dicen no sentirse cómodas, no entiendo, no sé porque lo dicen, a mi no me parece un mal lugar –dijo mirándome-
-          ¿Si?.... a mí me pasa igual, aunque a veces prefiero venir sola. –lo mire para decirle eso-
-          Si a veces es mejor; pero no siempre -hizo una pausa, y miró hacia el suelo- a veces no es bueno estar siempre solo, muchas veces no te acostumbras, necesitas tener a alguien en quien confiar, alguien que te escuche, alguien q siempre este ahí para ti –su mirada y su tono de voz cambiaron notoriamente, era triste, melancólico-
-          Te comprendo –suspiré- aunque no creas, te comprendo
-          ¿De verdad?, ¿por qué lo dices? – me pregunto-
-          Perdóname pero no puedo decirte más… hace un rato q nos conocimos y –me interrumpió-
-          Eso no es problema, podemos conocernos mejor, si tu quieres –dijo con gran entusiasmo-
-          Bueno está bien, pero será en otra oportunidad porque debo irme.-dije levantándome-
-          Espera –me tomo del brazo- por lo menos dame tu número telefónico, para poder hablarte.
-          Michael no sé si pueda.  Es que –me interrumpió-
-          Por favor –dijo con un tono de voz que era imposible negarse-
-          Está bien- dije vencida por su hermosa expresión-
-          Gracias. Te llamaré –se lanzo hacia mí, y depositó un tierno beso en mi mejilla, el cual me dejo petrificada por unos segundos-
-          Adiós –tartamudeé-
-          Hasta pronto – me dijo con un tono de convención-

Giré y me dirigí hacia mi auto que estaba a unos cuantos metros del lugar. Al llegar a mi casa, preparé algo de comer.  
Y luego de un rato decidí leer algo.

Tomé un libro, sin fijarme en el nombre, andaba un poco extraña, como despistada, por decirlo de alguna manera, abrí el libro y antes de empezar a leer, un montón de imágenes y recuerdos vinieron a mi cabeza, imágenes del maravilloso encuentro q había tenido hace unas cuantas horas.
-          ¿por qué no puedo olvidar su hermosa sonrisa, su mirada, su voz?  -dije recordando las  antes nombradas maravillas- ¿qué me pasa con él? –dije un poco confundida-
-          bueno ya, es mejor que deje de estar pensando en él. Aunque pidió mi número telefónico es claro que nunca va a llamarme. Así q es mejor dejar de ser tan ilusa. No sé por qué no termino de aprender de una buena vez –dije un poco molesta conmigo misma-

Decidí ir a darme un baño. Después de casi media hora en el baño, Salí y me vestí con un pijama, empezaba a anochecer. Prepare algo de cenar, y fui a ver una película.
Pasado un rato recibí una llamada, no sabía si contestar o no. ¿Que tal q  fuera Michael él q me estaba llamando?, no sabría como reaccionar, pero…. ¿y si no era él, si era alguien más? Tome aire y decidí contestar.

1 comentario:

  1. 0.o OMG¡¡¡¡ Hermoso Lis¡¡¡ belloc capi te vuelo a decir este capi me recuerda ami¡¡¡ Pso por lo mismo¡ -.- bueno este hermoso me da justo que Alis pudo encotrar a mi mike¡¡¡¡ *-*

    Pero la verdad me sorprendes esa manera d escribir como ninguna¡¡¡¡ Lis te admiro mucho¡¡¡¡ exelente¡¡¡¡ me identifico mucho con tu nove espero y podamos platicar por el Messeger¡¡¡ n_n

    ESTE EL ES MIO

    brendiux_94@hotmail.com

    y Espero pronto tu visita en mi novela que seas mi seguidora y puedas comentar¡¡¡

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