viernes, 12 de agosto de 2011

Capitulo 7



El tiempo transcurrió, ya habían pasado varios meses, y yo sin saber de él, me resigné a la posibilidad de que nunca más volvería a verlo.

John llego a mi casa y vio que yo estaba triste.

-          ¿Alis que te pasa? –me dijo preocupado-

-          Nada, no me pasa nada, ya te lo he dicho –dije, mintiéndole-

-          Tu no me engañas, te conozco, y sé que algo te pasa

-          John, por favor

-          Está bien, no te diré más nada, pero a cambio –hizo una pausa-

-          ¿A cambio que? –le pregunté curiosa-

-          A cambio… tienes que aceptar salir conmigo

-          ¿A donde? –pregunte asombrada-

-          Bueno es que me invitaron a una fiesta, y quiero que vayas conmigo, además te haré salir de aquí un momento, respirar otro aire –dijo tratando de convencerme-

-          ¿una fiesta? No sé, sabes que no me gustan. Además seguro son esas fiestas en las que hay paparazzi, y ya sabes.

-            Alis, por favor, no aceptare un no como respuesta, es más paso por ti hoy a las 7:00 pm.

-          Pero John…

-          Nada, me voy para que te arregles porque ya son las 4 de la tarde.

-          Pero John… espera

-          Nos vemos a las 7:00 pm, te quiero...bye!

-          John...-grité, pero era demasiado tarde, ya había salido-


Empecé a arreglarme, pues ya eran las 5 de la tarde. Decidí ponerme un vestido, daba unos centímetros por encima de mi rodilla, color Champaign, descotado en la espalda, y con bordados en el  frente color dorado; recogí con un delicado broche un pequeño mechón de cabello que coloque de un lado de mi cabeza, me maquille, tome mi cartera y me senté a esperar a John. Llego después de unos 15 minutos, yo baje y el estaba esperándome, abrió la puerta del carro, me dijo que estaba muy elegante, y seguimos a la fiesta.

Cuando entramos nos recibieron paparazzi que estaban ahí, era una fiesta muy importante y pues John representaba parte elemental de la celebración, pues él me dijo que se celebraba un convenio que habían hecho con otra empresa.

Pasamos un tiempo, y después vimos como todos los periodistas, fotógrafos e invitados se levantaban y observaban curiosos hacia la puerta.

Desde donde yo estaba solo se podía observar un poco hacia afuera, vi como se estacionaba una limusina, color negro, aparcándose muy despacio, porque los paparazzi se le lanzaban.

John me indico que entráramos a otra sala, porque pronto eso se llenaría de fotógrafos, además en la otra sala era donde todos estaban reunidos.

Yo caminaba de la mano de él, para no perderme, había muchas personas, finas damas con sus elegantes trajes, señores elegantemente vestidos, en fin, era una perfecta fiesta de los de la alta sociedad, esos de los que solo se fijan en el traje que llevas puesto y con quien vas.

Entramos al otro salón, y ahí estaba los padres de John. El Sr. Esteve Cooper y la Sra. Sophia Bennett de Cooper, nos dirigimos hacia ellos, los salude muy cordialmente, hacía mucho tiempo que no los veía, pero como estaban conversando muy amenamente con otras personas, al poco tiempo de nosotros estar ahí, nos ignoraron y siguieron con su plática.

Le dije a John que iría a buscar algo de tomar, no le veía ningún sentido el estar saludando personas que nunca antes había visto, pero como John los conocía, tenía que por  educación yo saludarlos.


Cuando me disponía a tomar una copa que llevaba uno de los meseros, me distraje, pues se abrieron las grandes puertas del salón, y se escuchaba el sonido de los flashes de las cámaras de los fotógrafos, recordaba que John me dijo de camino para acá, que los fotógrafos tenian el paso prohibido a esa sala.

Los encargados del evento cerraron rápidamente las puertas, y cuando camine un poco hacia adelante para poder ver mejor de quien se trataba, o quien estaba parado allí, me quede atónita. No podía creer lo que mis ojos estaban viendo, la persona que estaba parada allí detrás de esas enormes puertas, era Michael Jackson.

 Mi  corazón se aceleró de una manera sorprendente cuando lo vi ahí parado, después de todos estos meses sin saber nada de él. Y de repente lo veo ahí, estaba tan hermoso, como siempre, llevaba puesto una camisa roja debajo de un traje negro, ajustado a su cuerpo, sus rizos caían irregularmente, y llevaba sus peculiares lentes oscuros.

El se dirigió a un grupo de personas que estaban ahí, y que al parecer lo estaban esperando.

Yo solo me quede ahí  parada, observándolo, quise ir a hablarle, pero ¿y si se había olvidado de mi?; posiblemente ni me recordaba, me resigne a esa posibilidad, busque a John, que seguía parado en el mismo lugar, pero hablando con otras personas.

-          Alis, ¿Ya viste quien llego? –me pregunto un poco emocionado-

-          Si John, Michael Jackson –dije un poco cansada, o más bien como desilusionada-

-          ¿Qué te pasa? –me pregunto-

-          Nada –dije mirando el suelo-

En realidad, no le he iba a decir la verdad, pues, sentía que me estaba muriendo, tenía tantas ganas de ir corriendo y abrazar a Mike, no soportaba mas tenerlo tan cercanamente lejos, esa sensación era espantosa.

-          ¿quieres irte?, yo puedo llevarte no hay ningún problema –dijo John-

Cuando iba a decirle que sí, que me llevara a casa, su padre lo llamó,  John me pidió que lo esperara ahí un momento, que ya regresaba, pero yo conocía esos “momentos” de John, así que suspire cansada, y me crucé de brazos a esperarlo.

Decidí caminar un poco más hacia la puerta para esperarlo ahí, pero cuando me dirigía hacia allá, de un lado y de repente apareció Michael.

-          Alisha –me dijo muy asombrado- tanto tiempo sin verte –dijo y me sonrió, su mirada recorrió todo mi cuerpo, de pies a cabeza.

-          Michael –fue lo único que pude decir, y me perdí en sus ojos-

-          Aamm, estas muy linda –dijo y sus mejillas tomaron un color rojizo-

-          Gracias, pensé que ya no me recordabas, pensé que te habías olvido de mi –sonreí y me sonrojé-

-          ¿olvidarte, y según tu como podría yo olvidar esos hermosos ojos, y esa sonrisa? –dijo deleitándome con una de sus hermosas sonrisas-

-          ~me recuerda~  -sonreí-

-          Alis han pasado varios meses, creo que tenemos que hablar, tengo que explicarte por qué perdí contacto contigo, pero no aquí, ¿te parece si vamos afuera?

-          Si, pero espera, ¿y los paparazzi? –pregunté preocupada-

-          Ah! No, por ellos no hay problema, ya he venido antes para este lugar, salimos por esa puerta, hacia el jardín trasero –dijo señalándome una pequeña puerta que estaba al final de la sala- vamos –tomó mi mano y me condujo hacia afuera-

Llegamos, el lugar era muy lindo, había una fuente, algunos bancos, y no sé si era porque él estaba a mi lado, pero la noche estaba muy linda, el cielo despejado y las estrellas como que brillaban más, sentía como magia, mientras Michael me conducía hacia uno de los bancos que estaban ahí.
Esos bancos parecian sacados de un cuento de hadas, relucientes y blancos, con un diseño hermoso.

-          Y bien, ¿Qué pasó? –le pregunte cuando nos sentamos-

-          Lo que pasó, fue que surgió un viaje inesperado, y me toco salir dos días después de la vez que estuve en tu casa, intente llamarte, pero no sé que pasó, la llamada nunca calló. –me miraba fijamente, esperando mi respuesta-

-          Entiendo, pues yo te llamé para, saber de ti, y me contesto una persona no muy amable, y no me dijo mucho, solo me dijo que estabas ocupado –le dije, mirado sus ojos y sus hermosos risos-

-          Si, y además partimos muy rápido, no me dieron tiempo de avisar que me ausentaría por meses.

-          Bueno yo, pensé que te habías molestado conmigo, y por eso habías decidido alejarte, por lo que paso con la foto, como los otros que… -Mike me interrumpió-

-          ¿por qué habría de molestarme contigo? –dijo con una risilla-

-          Pues ya me había pasado antes, con otras personas. –bajé la mirada- Michael quiero explicarte por qué reaccioné así…

-          Está bien, pero será en otro momento, siento que se te hace difícil hablar de eso –dijo tomando mi mano-

-          Si un poco, pero quiero contártelo, para que puedas entenderme. –dije colocando mi otra mano, sobre la de él. Lo mire fijamente y le dije- recuerdo que una vez me preguntaste si confiaba en ti, y te dije que si –el asintió- es por eso que quiero hacerlo, porque confió en tí Michael.

-          Gracias por confiar en mí –soltó una risilla y me abrazó- yo también confió en ti- susurró  cerca de mi odio.

Ese acto me hiso cerrar los ojos y sonreír, se separó de mi, tomo nuevamente mis manos, y se quedó mirándome fijamente, en ese momento dejaron de existir el tiempo y el espacio, y solo nuestras miradas bastaban para hacernos sonreír, nos nutríamos con la presencia y la energía del otro; pero una voz hiso explotar nuestra burbuja, y el tiempo y el espacio recobraron su existencia.

1 comentario:

  1. O.O NO¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿

    Porque tenian que interrumpir quien fue¡¡¡ el loco (a) la pagara¡¡ no es verdad yo no hago nada -.- aaaa que hermoso mi mike si me lo imagine hermoso¡¡ siempre asi awwwww

    este capi estuvo muy lindo aaa me enocione por un momento pense que le iva a besar pero aaaaa los interrumpieron y yo -.- no¡¡¡ porque neptuno bueno
    espero el siguiente besos¡¡¡¡

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